Revista Internacional de Derecho de la Comunicación y de las Nuevas Tecnologías. ISSN: 1988‐2629

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DERECOM. Derecho de la Comunicación. - Elementos filtrados por fecha: Miércoles, 13 Julio 2016
Miércoles, 13 Julio 2016 00:00

Desnudando a Google: nacimiento de un imperio

Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña*

 

Resumen

Yo empecé siendo un auténtico enamorado de Google y fui evolucionando hacia una posición profundamente crítica, porque ese Google que trataba de vendérsenos ha cambiado mucho. Aquellos que tenían 200 empleados no tienen que ver con los que hoy tienen 30.000. Hoy en día mucha gente se pregunta ¿Qué más da que sepan lo que hago? No somos terroristas como para estar escondiéndonos, pero debemos entender que la privacidad es un derecho fundamental en el que nos hemos ido interesando poco a poco: a medida que el asunto se ha tratado en los medios llevamos más cuidado. Pero aún así, estamos a años luz de países como Alemania, donde es sagrada.

Muchos temen que si Google se ha de ajustar a este tipo de regulaciones, como exigimos todos los ciudadanos al resto de empresas e instituciones públicas, pueda desaparecer Google y con ello internet. Pero no será así. La compañía lleva años preparando el terreno que les garantiza la supremacía durante años: cada día se venden en el mundo 650.000 teléfonos que llevan el sistema operativo de Google, Android, de modo que ahora saltan también del ordenador al bolsillo. Lo están haciendo muy bien porque, dentro de un tiempo, tendrán también el monopolio móvil.

Hay muchos internautas que no han sabido muy bien cómo entrar en la era digital y han hecho grandes estupideces. Subir las fotos de sus borracheras a Facebook, por ejemplo, es una tontería que dentro de diez años no se hará. ¿Con qué cara nos quedaremos cuando vayamos a una selección de personal y nos encontremos con que el jefe de recursos humanos tiene esas fotos en su monitor? Sin compartirlo del todo, cito al consejero delegado de Google, Eric Schmidt, que decía que muchos jóvenes querrán cambiar de nombre próximamente. La gente no es plenamente consciente, aún, de que estamos ante la mayor hemeroteca del mundo. Hay que preguntarse qué estamos usando, cómo lo estamos haciendo y por qué. Embarcarnos en una carrera de saltos sin plantearnos los riesgos significa vender nuestra esencia a esas empresas que viven de recopilar información. Podríamos arrepentirnos en un futuro muy cercano y ya no tendrá solución.

Palabras clave: Google, recopilar, Gmail, Don´t be evil, imperio, YouTube, privacidad, fiscalidad creativa, monopolio, Google News, paraísos fiscales, publicidad y Android.

Javier Fernández Arribas*

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Fragmento

El 60% de los españoles considera poco objetivo y sensacionalista el tratamiento que los medios de comunicación dan a la violencia de género

Más del 85% de los profesionales de la información y la comunicación cree que la violencia contra la mujer en las relaciones de pareja constituye un delito contra los Derechos Humanos.

Ambas conclusiones parecen contradictorias. Se desprenden de sendas encuestas sin precedente en España sobre el tratamiento que los medios de comunicación dan al problema de la violencia de género.

La primera, a los profesionales de la información y la comunicación, en la que han participado casi mil periodistas de todos los medios, de todo el país y de las más diversas categorías; la segunda, realizada a 1.200 ciudadanos, en colaboración con el  Ministerio de Igualdad.

Este trabajo sirve de referencia y orientación con un decálogo de recomendaciones o sugerencias para abordar la información de violencia de género y mover a una reflexión constructiva sobre el estado de la cuestión en la actualidad y la forma en la que los periodistas debemos enfrentarnos a un fenómeno que, si no nuevo, nos ha dejado 71 víctimas mortales y miles de afectados en 2011, por citar uno de los últimos años.

José María Calleja*

 

Fragmento

El terrorismo busca la conmoción y el miedo. Si el periodista incorpora el miedo a su actividad profesional, el ciudadano ve limitado su derecho a la información. El periodismo exige libertad para ser tal. Sin libertad no hay periodismo. El periodista debe informar con libertad y evitar convertirse en caja de resonancia de los terroristas. En varios países del mundo, los periodistas son asesinados o amenazados por grupos terroristas.

Ahora que el terrorismo de la banda Eta desaparece de nuestra vidas, ahora que los periodistas no tenemos que dar noticia de asesinatos, de secuestros ni de violencia callejera, ahora que los periodistas en España empezamos a poder informar con libertad, conviene recordar que esto no siempre fue así y reconstruir los tiempos cercanos en los que el miedo provocado por el terrorismo ejercía como redactor-jefe adjunto, tan tremendo como invisible, en las redacciones de los medios de comunicación españoles.

Analizaré también, de forma sumaria, los ataques al derecho a la información en Rusia y México, países en los que el asesinato de periodistas pone en cuestión el derecho de los ciudadanos a estar informados.

Miércoles, 13 Julio 2016 00:00

Periodistas o voceros

Carmen del Riego*

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Resumen

El derecho a la información, en contra de lo que creen muchos ciudadanos, no es un derecho de los periodistas, sino de los ciudadanos. Este derecho, reconocido constitucionalmente, es para los periodistas una obligación, de ahí la importancia de esta profesión, y de ahí también que los periodistas deban aceptar unos límites a ese derecho, que la propia Constitución contiene. Pero hay otra obligación tan importante como esta que le confieren las leyes, que es la de proporcionar información tratada, no sólo la que quieren emitir los poderes, porque esa es publicidad o propaganda y convierte a los periodistas en voceros, en vez de garantes de un derecho fundamental.

Joaquín María Aguirre Romero*

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Fragmento

Las personas que llegaron a esta Facultad por primera vez hace cuarenta años entendían por “información” algo probablemente bastante distinto a lo que piensan los que llegan hoy. El escenario era muy diferente como, quizá, también lo eran las motivaciones para llegar hasta aquí. Términos como “ciberespacio”, “micromedios”, “redes sociales” y muchas otros   hoy habituales no habían hecho su aparición en la vida cotidiana ni en la profesional. El mundo de la comunicación se había parado en la Televisión y ya se hablaba de “aldea global”, verdadera aldea en comparación con la megalópolis global que estamos construyendo actualmente. Llegábamos aquí al hilo de una “cultura pop” que se había impuesto en la década anterior, los sesenta, y que había hecho de los medios de comunicación un nuevo vehículo y forma de expresión. “Comunicación” e “incomunicación” eran los dos extremos del mundo, las nuevas varas de medirlo todo. Comunicación e incomunicación generacional, política, matrimonial... Casi todo oscilaba entre estos dos puntos.

Lo que había sido una profesión se convertía, además, en campo y objeto de estudio. La prensa, el cine, la televisión, la radio y la publicidad adquirían un nuevo protagonismo y significado para una generación que pudo contemplar la llegada a la Luna o la grabación de los Beatles a través de Mundovisión como hitos comunicativos. Éramos una generación que vio caer al presidente de la democracia más poderosa del planeta por el escándalo desatado por un periódico. Y esas y muchas cosas más nos trajeron hasta aquí.

Ángel Ibáñez Peiró*

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Resumen

La Información Pública, en situaciones catastróficas o de emergencia, se lleva a cabo desde dos aspectos distintos y, normalmente, opuestos. El “todo vale para aumentar la audiencia”, que suele ser utilizado por los Medios de Comunicación Social privados, choca con la obligación de informar, por parte de la Administración, de forma veraz y sin necesidad de que el ciudadano lo solicite; es decir, la idea de que la Información, en estos casos, es un Servicio Público.

Para dar cumplimiento a lo que el ordenamiento jurídico español impone a las distintas Administraciones Públicas no sólo hay que atender a las características de la información a difundir, también se debe tener muy presente la seguridad y certeza de que, en caso necesario, llegará al ciudadano en el soporte adecuado en tiempo y forma.

Para conseguirlo, se debe disponer de los medios técnicos y humanos apropiados, entre los que se ha de  encontrar personal especializado en la gestión de la información que generan estas situaciones.

Las dificultades y responsabilidades a que se enfrentan las Administraciones Públicas en los casos referidos son el objeto de este trabajo. En concreto, se hace un recorrido por las disposiciones legales que regulan el mundo de la protección civil y la obligación que tiene la Administración de hacer llegar la oportuna información al ciudadano con la finalidad de aumentar la autoprotección y la seguridad de las personas, los bienes y el medio ambiente, ante situaciones de grave riesgo colectivo, catástrofe y calamidades públicas.

Palabras clave: Información Pública, protección civil, autoprotección, seguridad de las personas, grave riesgo colectivo, catástrofe, calamidad pública.

Irma Eréndira Sandoval Ballesteros*

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Introducción

La economía y la política no pueden ser entendidas como esferas separadas o autónomas. A lo largo de la historia, los sistemas de poder y dominación han estado íntimamente entrelazados con los sistemas de producción y explotación. Esta interpenetración de esferas es lo que está en el corazón del concepto original de economía política. Un gran número de estudios sobre el Estado tratan desafortunadamente a la economía y la política como esferas relacionadas entre sí, pero diferentes. De hecho, esta tendencia emerge de una división metodológica aún más pronunciada entre las disciplinas de la ciencia política y la economía, que las lleva a competir para ver cual  de ellas empuja con mayor fuerza el estudio de las temáticas de la economía política sobre el terreno de la otra, lo que de manera desafortunada deja atrapadas entre estas dos espadas disciplinarias las respuestas a las importantes cuestiones de la economía política. A diferencia de esto, aquí reivindicaremos el campo de estudio de la economía política, al trazar los diversos y constantes vínculos entre lo que erróneamente se ha considerado ‘aspectos puramente políticos’ y ‘fenómenos puramente económicos’ de las dinámicas sociales.

Las reflexiones que aquí ofreceremos apuntan hacia una mejor comprensión de las dinámicas políticas subyacentes al proceso de toma de decisiones financieras en las democracias emergentes. Para ello desarrollamos una comparación configuracional de tres coyunturas decisivas de la historia financiera del México contemporáneo: la nacionalización, la reprivatización y el rescate bancario. Ello nos llevará a desmitificar el concepto del “neoliberalismo” y cuestionar seriamente aquella posición que lo presenta como la férrea aplicación de una estricta ortodoxia económica que exige el retiro del Estado y que blinda el manejo de los asuntos económicos de los intereses políticos en juego.

Si analizamos la nacionalización, la privatización, el rescate o la extranjerización bancaria, veremos que el hilo conductor de las políticas establecidas en materia financiera en México desde principios de los años ochenta, jamás ha implicado fidelidades a ortodoxias económicas de ningún tipo. El proceso de toma de decisiones en nuestro país ha reflejado sobre todo, la emergencia de una alianza política de burócratas y funcionarios de alto nivel con una nueva élite financiera vinculada a los mercados internacionales. Por ello sostenemos que el Estado nunca se ha retirado, sino únicamente reconfigurado, y el rentismo y la corrupción que se asociaba a etapas previas al “neoliberalismo” no se han reducido sino antes bien expandido y profundizado.

Para demostrar lo anterior propopnemos tres hipótesis.  Primero, que en el diseño de la política financiera los “intereses” han sido siempre más importantes que las “ideas” o las “instituciones”. Segundo, que la variable más importante para explicar los niveles de corrupción y rentismo de los sistemas políticos siempre será la incertidumbre política por la que atraviese un régimen antes que el tipo de régimen en sí mismo. Y tercero, que el pluralismo y la transparencia trabajan a favor de soluciones definitivas y duraderas para enfrentar las crisis económicas y políticas.

En este capítulo se divide en tres appartados. En prmier término resumimos las distintas coyunturas financieras analizadas estudiadas engarzadas a nuestras tres hipótesis específicas sobre la relación de los binomios  intereses vs. ideas, incertidumbre política vs. tipo de régimen, y pluralismo vs. permanencia para concluir con una disquisición sobre nuestro concepto de intervencionismo neoliberal en su relación con la política o el accionar de las  coaliciones distributivas.

En un segundo momento señalamos las contribuciones que nuestras tres hipótesis específicas podrían ofrecer al debate más general acerca del rol del Estado en el mundo “globalizado”. Y en la tercera parte del capítulo, ofrecemos algunas reflexiones finales sobre la formulación y diseño de las políticas públicas en materia financiera.

Ignacio Villaverde Menéndez*

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Fragmento

¿Defender el periodismo de investigación pasa necesariamente por hacer lo propio con el uso de “cámaras ocultas”? La respuesta que da el Tribunal Constitucional (en adelante, TC) en sus Sentencias 12, 24 y 74 del año 2012 no deja lugar a duda alguna: no.

Pero el debate suscitado a cuenta de estas tres novedosas sentencias del TC, que lo son por varios motivos que trataremos de exponer en este artículo, ha caído, creemos, en una falsa disyuntiva. No parece que el objeto del fallo constitucional haya pretendido poner en solfa al periodismo informativo. El TC ni cuestiona ni limita en sus Sentencias esta modalidad periodística. Lo que cuestiona el TC es el uso de determinados instrumentos para acceder a la información por su desproporcionada intromisión en la vida privada ajena. En suma, el TC sentencia que el fin (divulgar cierta información noticiosa) no justifica el empleo de cualquier medio al alcance del profesional de la información (el uso de “cámaras ocultas”).

En este artículo se defenderá que así es, que el fin no justifica el empleo de medios semejantes para el acceso a la información por muy noticiable que ésta sea. Sin embargo, aquí no se comparten las razones que esgrime el TC para llegar a su fallo desestimatorio. Este artículo será, pues, un “voto particular” concurrente a esta jurisprudencia.

Palabras clave: cámara oculta, información noticiosa, veracidad, libertad de información, derecho a la intimidad, intrusismo.

Marc Carrillo*

Fragmento

El ejercicio del derecho fundamental a comunicar información es un pilar esencial de la sociedad abierta, de la sociedad democrática. Para su efectivo ejercicio, las aportaciones que ofrecen las innovaciones producidas por las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TICs) constituyen sin duda un apoyo extraordinario para cumplir los fines atribuidos al derecho a la información. Pero este derecho fundamental supone ante todo el deber del profesional de la información de actuar con escrupuloso respeto a las reglas deontológicas del periodismo, que obligan a una información diligente, esto es, contrastada, que distinga los hechos con relevancia pública de las valoraciones subjetivas que se hagan sobre los mismos y que tenga en cuenta otros derechos fundamentales con los que eventualmente puedan entrar en colisión. A este respecto, es preciso subrayar que el uso subrepticio de cámaras para obtener información de extracción difícil suscita problemas de relevancia jurídica. Porque recurrir a las cámaras no puede ser, desde luego, una práctica habitual del periodista.

Palabras clave: cámara oculta, amarillismo, derecho a la intimidad, derecho a la propia imagen, interés público, nuevas tecnologías.

Marta Gómez de Liaño Fonseca-Herrero*

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Resumen
El recurso a las cámaras ocultas en el ámbito del periodismo para la elaboración de reportajes, llamados de investigación y que presentan muy diverso contenido, es una técnica extraordinariamente lesiva de los derechos fundamentales a la intimidad y a la propia imagen. En enero de 2012, el Tribunal Constitucional se pronunció, por vez primera, sobre los graves efectos que la utilización de las grabaciones clandestinas con fines periodísticos tiene en los derechos de la personalidad.

Palabras clave: cámara oculta, derecho a la libertad de información, derecho a la intimidad, derecho a la propia imagen, falsedad de consentimiento, engaño, relevancia pública de la información, veracidad. 

 

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